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Demuestra la bailarina Mirta Blostein que la vida no termina cuando se envejece

  • Presenta en el Centro Nacional de las Artes el espectáculo Danzando la vida. Celebración de 50 años en la danza
  • El Foro Experimental Black-Box recibirá a esta creadora del 1 al 10 de abril, de viernes a domingo, con entrada libre

“Ya no se pueden hacer saltos o caídas vertiginosas, la velocidad forma parte del pasado, pero en cambio se hace presente una riqueza diferente en las formas y en la fuerza de la expresión”, dice la bailarina y coreógrafa Mirta Blostein, quien a sus 71 años de edad participa en el espectáculo Danzando la vida. Celebración de 50 años en la danza, que se presentará del 1 al 10 de abril en el Foro Experimental Black-Box del Centro Nacional de las Artes (Cenart).

Se trata, dice la creadora de origen argentino que reside en México desde 1977, de “valorar al cuerpo y a su lenguaje, el movimiento, en la última etapa de la vida y por medio de ello poner en escena que la vida no termina cuando se envejece. La historia que guarda el cuerpo en sus células, órganos, fluidos, músculos, órganos, piel es de una riqueza infinita y el movimiento, la danza se nutre de esa historia y la misma se transforma y cambia en las diferentes etapas de la vida”.

Mirta Blostein, quien cuenta con licenciatura en Educación Artística y maestría en Psicología Social, ha presentado su trabajo en Argentina, Perú, México, Cuba, Alemania e Italia. Es una de las bailarinas adultas que no ha dejado los escenarios porque considera que tiene mucho que expresar, como Cecilia Appleton, Isabel Beteta, Oscar Ruvalcaba y Lola Lince, entre otros.

Danzando la vida es un espectáculo que está constituido por dos obras: Canciones para recordar y De emigrados, emigraciones y otros viajes. La primera se compone de canciones de los años 70 creadas por las cantautoras Amparo Ochoa, de México, y María Elena Walsh, de Argentina.

“A pesar de los años pasados, estas canciones tienen vigencia aún, pues relatan situaciones que no han sido superadas por los seres humanos, como la discriminación de la mujer o la problemática de la madre que debe ir a trabajar; pero también están presentes la sátira contra el empresario o la nostalgia que emerge del recuerdo del ya olvidado diccionario Larousse Ilustrado”, explica Blostein, quien también es becaria del Programa Creadores Escénicos con Trayectoria, emisión 2013, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

La segunda obra surge de recuerdos y vivencias de los años que la bailarina y coreógrafa lleva viviendo en México, recuerdos que están simbolizados por piedras que fueron creadas por la artista plástica Perla Krauze. “Ambas obras fueron creadas para celebrar la vida, más allá de las dificultades que la embargan. Celebrar la vida significa conmemorar 50 años en la danza, 38 trabajando para el INBA y brindar un amorosos homenaje a Lin Duran”.

Danzando la vida. Celebración de 50 años en la danza, se presentará del 1 al 10 de abril, viernes a las 20 h, sábados a las 19 h y domingos a las 18 h, en el Foro Experimental Black-Box del Centro Nacional de las Artes. La entrada es libre, cupo limitado.