El Cenart transmitió los ocho cortometrajes ganadores de la convocatoria Títeres en corto

*** Pudieron verse del 14 al 17 de octubre, a través de las plataformas interfaz.cenart.gob.mx y contigoenladistancia.cultura.gob.mx

*** El objetivo de esta convocatoria fue estimular la creación artística de grupos de diferentes partes de la República mexicana

Los ocho cortometrajes ganadores de la convocatoria Títeres en corto, en la que se invitó a creadores escénicos, compañías y grupos artísticos a enviar propuestas audiovisuales en las que se utilice el lenguaje de los títeres y los objetos, fueron transmitidos del 14 al 17 de octubre, a las 18:00 h, a través de las plataformas contigoenladistancia.cultura.gob.mx, interfaz.cenart.gob.mx y la página de Facebook del Centro Nacional de las Artes (Cenart).

La convocatoria Títeres en corto fue lanzada el pasado mes de marzo por el Cenart, institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, con el propósito de estimular la creación artística de grupos de diferentes partes de la República mexicana y reconocer los mejores trabajos con la entrega de ocho premios de 40 mil pesos cada uno.

Los participantes enviaron propuestas a partir de los siguientes temas: Perspectiva de género, Discapacidad, Comunidades y grupos étnicos, Salud y pandemia y Memoria e identidad. Los materiales fueron evaluados por un jurado calificador conformado por Mónica Hoth von der Meden, Iker Vicente Ertze y Luis Martín Solís Reynoso, quienes tomaron en cuenta la originalidad de las propuestas, así como su pertinencia y calidad artística.

Las transmisiones iniciaron el jueves 14 de octubre con los cortometrajes Sor Juana By Sor Juana y Wayta: el río se puso oscuro. La compañía Fortuna Colectivo de Creación Escénica, de la Ciudad de México, fue ganadora con el corto Sor Juana By Sor Juana, un proyecto audiovisual que parte de un soneto, el cual se plasmó en video con diversos lenguajes del teatro de títeres, miniaturas y teatro de papel. Fue generado a partir de la premisa de imaginar ¿qué le diría Sor Juana Inés de la Cruz a las nuevas generaciones? Este trabajo busca exponer de manera sintética y divertida la historia de la poetisa mexicana más emblemática y controversial de todos los tiempos.

Por su parte, la Compañía Ruwatan México (Querétaro) presentó el corto Wayta: el río se puso oscuro, una historia dramática en la que la violencia monstruosa ataca todos los días, transforma a los hombres en asesinos y desaparece a la joven Wayta.

El viernes 15 de octubre se pudieron ver Navegante y Los sombrerudos. La obra Navegante. Objeto audiovisual y marionético, es presentada por Toztli Abril de Dios y Katia Castañeda, creadoras de la Ciudad de México que trabajan juntas desde hace algunos años. La historia gira en torno a tres cuerpos inmersos en la cotidianeidad de su espacio que mezclan y entrecruzan ideas para imaginar diversas formas de tocarse y estar juntos.

El Grupo Saltimbanqui, de la Ciudad de México, presentó la obra Los sombrerudos, en la que uno de los protagonistas encuentra una caja con diversos objetos y la propiedad de ésta genera un conflicto con su amigo. Sin embargo, luego de una serie de peripecias, al final triunfa la amistad.

El sábado 16 de octubre se transmitieron ¡Pica, pica, pica! y Nocturno 44. En el corto ¡Pica, pica, pica!, la compañía veracruzana Maldito Teatro nos cuenta la historia de Silvio, un niño que vive unido a una pesada piedra. Esta condición, además de entorpecer sus actividades cotidianas, causa extrañeza en quienes lo rodean. Como víctima de insensibilidad y de la indiferencia, Silvio se siente ajeno a su entorno hasta que se encuentra con la maestra Tina, quien, con su conocimiento y paciencia, lo ayuda a entender su condición, fortaleciendo su confianza, despertando sus aptitudes y encontrando así su lugar en el mundo.

La compañía Tabú Teatro, de la Ciudad de México, fue seleccionada por el corto Nocturno 44, una pieza audiovisual en la que el público se verá reflejado en la vida de una marioneta, cuando pareciera que el día a día se ha convertido en un ciclo sin fin, en el que las paredes que nos rodean se perciben cada vez más chicas y en el que la soledad ahora se materializa en algo que habita lo antes inhabitado.

Finalmente, el domingo 17 de octubre fue el turno de ver Las manchas de la Luna y Héroe. En Las manchas de la Luna, presentado por la compañía jalisciense La Cucaracha Teatro de Títeres, Lupita Makeba, una niña de 12 años que vive con su tío en la costa de Guerrero, quiere ser la primera mujer en bailar la Danza de los diablos, por eso todos los días trabaja en su máscara. La vida transcurre hasta que el maligno Popobawa comenzó a molestarla y, con ayuda de Mamá Mina, Lupita lo enfrenta y nos deja la enseñanza de que siempre debemos creer en las niñas y los niños.

También se pudo ver el corto Héroe, del titiritero de Hidalgo Azael Navarrete Bautista, quien presentó una historia donde la tranquilidad de la ciudad de cartón es interrumpida por el brote de un virus infeccioso que mantiene a todo el mundo cautivo. De la tragedia surge un superhéroe que ayudará a sus vecinos a combatir este peligroso mal.