Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical
"Carlos Chávez"

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Origen del Cenidim

Cenidim

El Presidente Álvaro Obregón fundó en 1921 la Secretaría de Educación Pública. Su primer titular fue el escritor José Vasconcelos. La Secretaría se organizó en tres departamentos: Escolar, Bibliotecas y Bellas Artes, dirigido éste último por el compositor Carlos Chávez. Vasconcelos propuso la creación del Departamento de Cultura Indígena y organizó las Misiones Culturales, dos instancias que colaboraron en el rescate de las manifestaciones artísticas del folklore nacional. Se generó entonces un gran volumen de documentos sobre música de diversas regiones del país y se comenzóa transcribir música folklórica. Así, el Departamento de Bellas Artes publicó, en 1926, el primer trabajo de recopilación de dicha música, que estuvo a cargo de Concepción Michel.

El Departamento de Bellas Artes también promovió la creación de archivos con material recabado en expediciones etnográficas. En dichas expediciones participaron, entre otros, el compositor Luis Sandi, Francisco Domínguez, Raúl Guerrero y Roberto Téllez Girón.

A Vasconcelos lo sucedió en 1924 Manuel Puig Casauranc. El nuevo secretario encargó al escritor y músico Rubén M. Campos, la elaboración de textos que guiaran las investigaciones folklóricas comenzadas en esa década. Publicó entre varias más, tres obras de gran valor histórico: El folklore y la música mexicana (1928), El folklore literario de México (1929) y El folklore musical de las ciudades (1930).

Al comenzar la década de 1930, Higinio Vázquez Santana publicó Historia de la canción mexicana (1931), que reúne información de distintos estados de la República. En esa misma época, Carlos Chávez —a la sazón director del Conservatorio Nacional de Música—, fundó en ese plantel tres academias de investigación: Música Popular, Historia y Bibliografía y Nuevas Posibilidades Musicales, a las que invitó a jóvenes investigadores cuyos frutos guiarían en diversos terrenos el quehacer de la musicología mexicana. Cabe mencionar a Luis Sandi, a Eduardo Hernández Moncada, a Jesús C. Romero, a Gerónimo Baqueiro Fóster y a Vicente T. Mendoza, autor de Romance y corrido (1939), de Folklore de San Pedro Sierra Gorda (1952) y de Panorama de la música tradicional de México (1956), entre muchas obras.

Uno más de los trabajos significativos sobre investigación musical fue publicado en 1934: Historia de la música en México, de Gabriel Saldívar, edición patrocinada por el Departamento de Música de Bellas Artes.

El interés hacia la investigación musical en otra vertiente, tuvo al finalizar la década de 1930 a la ciudad de Morelia, Michoacán, como su principal eje. El compositor, director y organista Miguel Bernal Jiménez —después de estudiar música sacra en Roma—, incursionó por vez primera de forma sistemática en el mundo de la música colonial de México. Así, descubrió en 1934 el Archivo Musical del Colegio de Santa Rosa de Santa María de Valladolid, y con parte de ese material transcrito por él y varios de sus alumnos, organizó en 1939 el primer concierto de música novohispana en México. Cobijó esta investigación la Escuela de Música Sagrada de Morelia, de la que el compositor era director artístico. Curiosamente, el Dr. Francisco Curt Lange estaba en nuestro país durante aquel año. Él y Bernal Jiménez fueron pioneros en Latinoamérica: ambos llevaron a cabo las primeras investigaciones sobre música en la "época de la dominación española". Junto con Bernal Jiménez, otros dos compositores se deleitaron con la música virreinal: Manuel M. Ponce y Jesús Estrada, tres músicos católicos que reivindicaron a un tiempo la música antigua y la vertiente hispana del nacionalismo mexicano.

Durante la década de 1940, la Secretaría de Educación Pública siguió enriqueciendo sus funciones. En 1945, la Dirección General de Educación Estética organizó la Comisión de Folklore, que estuvo a cargo del músico español Baltasar Samper y, al comenzar el año siguiente y por iniciativa del compositor Luis Sandi, se creó en el seno del Departamento de Música la Sección de Investigaciones Musicales. Ésta tuvo dos ramas: Investigación folklórica y Música Culta. 1946 terminó felizmente al crearse, por Decreto Presidencial, el Instituto Nacional de Bellas Artes.

La anterior Sección de Investigaciones Musicales de la Secretaría de Educación Pública continuó sus labores, pero ahora estando al frente de ella el compositor español Jesús Bal y Gay.

Entre las funciones de la Sección de Investigaciones Musicales del Instituto Nacional de Bellas Artes, y de acuerdo con el Informe de Labores 1947-1948, están las siguientes: 1. Hacer investigación sobre la música folklórica mexicana. 2. Hacer investigación sobre la música culta mexicana antigua. 3. Formar los archivos correspondientes. 4. Difundir ambos géneros de música, a través de la publicación de los trabajos producidos en cada Subsección.

Baltasar Samper fue jefe de la Subsección de Folklore; Jesús Bal y Gay asumió también la responsabilidad de la Subsección de Música Culta; el organista y compositor Julián Zúñiga —en un tiempo organista de la Basílica de Guadalupe— fue transcriptor; Raúl Hellmer, folklorista; el director de orquesta Luis Herrera de la Fuente revisó la música para el archivo de folklore y Braulio Muñoz fue copista.

La Subsección de Folklore organizó un rico archivo folklórico musical, creó un laboratorio de grabaciones, un departamento de audiotranscripciones y una fonoteca, que, además de resguardar las colecciones del Instituto, conservó copias de los 97 discos grabados por Henrietta Yurchenco al comenzar la década de 1940. Durante ese periodo se publicó: Investigación folklórica de México. En 1962 se comenzó a editar la colecció "Materiales", con información y transcripciones realizadas en trabajos de campo llevados a cabo entre 1931 y 1938.

Del archivo de la Subsección de Música Culta se desconoce el paradero. Sin embargo, se conserva un testimonio del trabajo realizado en ella: el primer volumen del Tesoro de la Música Polifónica en México: El códice del Convento del Carmen, publicado en 1952. Las transcripciones y notas son de Jesús Bal y Gay y la introducción de Carlos Chávez. Ese mismo año se publicó Música folklórica mexicana: Inventario de discos grabados por la Sección de Investigaciones Musicales del INBA, que da cuenta del vasto trabajo realizado entre 1947 y 1952 por Raúl Hellmer, es decir, durante el gobierno del Presidente Miguel Alemán.

Para 1966 la percusionista Carmen Sordo Sodi era Jefe de la Sección de Investigaciones Musicales, institución en la que permaneció un poco más de una década. Durante aquel año, organizó la Primera Exposición de Instrumentos Musicales Mexicanos; en 1969, la Primera Exposición Internacional de Instrumentos Musicales y entre 1968 y 1971, cuatro Cursos de Folklore Internacional.

Además de lo anterior, ella también contribuyó al rescate de la Colección Jesús Sánchez Garza cuando estaba a punto de ser embarcada y vendida en el extranjero; es otro hecho que la liga a la historia de la Colección y de la musicología mexicana. Gracias a su audaz intervención -pues logró el apoyo gubernamental para detener al avión en el que los manuscritos dejarían el territorio mexicano-, en 1968 el Instituto Nacional de Bellas Artes adquirió la mitad de los mismos, ya que el resto fue vendido en dólares. La Ley de Defensa de Obras Artísticas de Patrimonio Nacional, tuvo que hacer aparición para detener a tiempo la total pérdida de esos papeles de música provenientes de la época virreinal, que pertenecieron al Convento de Monjas Concepcionistas de la Santísima Trinidad, en la ciudad de Puebla de los Ángeles.

Después de casi treinta años de labor constante en la Sección de Investigaciones Musicales del Instituto Nacional de Bellas Artes, este trabajo fue asumido en 1974 por el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenidim), adscrito al mismo Instituto.

Fundado en 1974 por Decreto Presidencial, Carmen Sordo Sodi había propuesto su creación un año antes —el 16 de agosto de 1973—, durante el Congreso Nacional Extraordinario de Música celebrado en la ciudad de México.

No se ha ponderado suficientemente ese Congreso Extraordinario ni la ponencia oficial que presentó Carmen Sordo Sodi, titulada "Para la creación del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical". Sin embargo, alcanzar los objetivos propuestos por ella en 1973 ha significado para la música mexicana un avance incuestionable.

A partir de entonces la misión del Cenidim, heredada en gran medida de la Sección de Investigaciones Musicales, es el conocimiento de las músicas de México y su rescate, conservación y divulgación.

La primera Directora del Centro fue Carmen Sordo Sodi (1974-1978). Ella comenzó un arduo trabajo de ordenamiento e incrementó la Colección de Instrumentos Musicales, mediante donaciones de embajadas en México, entre otras actividades. Con poquísimos recursos económicos y escaso personal, hizo frente al magno reto de dirigir el primer centro de investigación nacional.

El segundo Director del Cenidim fue el compositor y violinista Manuel Enríquez (1978-1985). organizó el Taller de Composición, el Laboratorio de Música Electroacústica, el Foro de Música Nueva, el Festival de Música y Danzas Autóctonas y el Ciclo de Conferencias y Conciertos Panorama de la Música Virreinal en Latinoamérica. En esta época el Cenidim recibió el nombre de Carlos Chávez.

La oboísta y musicóloga Leonora Saavedra fue la tercera Directora (1985-1988). Durante su gestión, el Taller de Composición, el Laboratorio de Música Electroacústica y el Área de Investigación Experimental fueron transferidos al Conservatorio Nacional de Música. El Cenidim participó en congresos y proyectos de documentación internacionales. En este periodo se publicó el Boletín Cenidim, que alcanzó ocho números.

El cuarto Director del Centro fue el compositor e historiador Luis Jaime Cortéz (1988-1994). Impulsó las investigaciones sobre los diferentes periodos de la historia de la música mexicana y la impartición de cursos para el fortalecimiento académico de los investigadores. Coadyuvó a la construcción de nuestra memoria musical a través de un gran número de publicaciones. Destacan las ediciones facsimilares de libros, revistas y partituras.

José Antonio Robles Cahero, historiador y guitarrista, fue el quinto director del Cenidim (1994-2002). Su gestión se caracterizó por haber llevado a cabo un reordenamiento académico y una vinculación con instituciones extranjeras. organizó el Encuentro Internacional de Músicas del Mundo. Instituyó en 1996 la Cátedra Jesús C. Romero, que anualmente ha estado a cargo de un reconocido investigador. El primero en impartirla fue Robert Stevenson.

La historiadora y flautista Lorena Díaz Núñez fue la sexta directora (2002-2006). Instituyó en 2004 el Foro Nacional sobre Música Mexicana, que se realiza en distintas ciudades de la República. Asimismo, el ciclo de charlas "Los compositores y su música: audiciones guiadas" y las mesas redondas "Vida y obra de nuestros compositores". Dio un especial cuidado a la conservación y organización de los acervos que custodia el Cenidim. Dirigió el proyecto del Museo Virtual de la Colección de Instrumentos Musicales del Cenidim.

El séptimo director, para el periodo 2006-2010, es el compositor y pianista Eugenio Delgado Parra.

El Cenidim hoy

A partir de 1994 ocupamos los pisos séptimo y octavo de la Torre de Investigación del Centro Nacional de las Artes (Cenart), una gran obra cultural organizada con proyectos de renombrados arquitectos y artistas mexicanos, entre los cuales Ricardo Legorreta fue el autor de la mencionada Torre. El Cenart está ubicado al sur de la ciudad de México. En la misma Torre se localizan los otros tres centros nacionales de investigación artística del Instituto Nacional de Bellas Artes y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes: son los centros de Danza, Teatro y Artes Plásticas. El Cenart alberga también a cinco escuelas superiores de arte: música, pintura, danza, cine y teatro; un centro multimedia, teatros, foros, una galería y la Biblioteca de las Artes.

El Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez, cuenta con una plantilla de académicos, personal administrativo y directivo, organizado en tres Coordinaciones: de Investigación, Documentación e Información, el Departamento Administrativo, la Subdirección y la Dirección.

El Cenidim custodia los siguientes acervos: el Archivo Baqueiro Fóster, el Archivo Histórico, la Colección Jesús Sánchez Garza, la Colección de Instrumentos Musicales, la Colección Martínez del Villar y Masson y la Fonoteca, así como los otros acervos del centro depositados en comodato en la Biblioteca de las Artes.

El Cenidim ha realizado numerosas publicaciones y producido grabaciones en varios soportes. Nuestro catálogo de publicaciones cuenta con fichas de libros, organizados en tres series; revistas, ediciones facsimilares, coediciones, partituras y grabaciones, en cinco series.

Entre las actividades permanentes del Cenidim están la Cátedra Jesús C. Romero; el Foro Nacional sobre Música Mexicana; las mesas redondas "Vida y obra de nuestros compositores"; el ciclo de charlas "Los compositores y su música"; además de ciclos de conferencias, talleres, seminarios y las investigaciones en curso. Consulte las próximas actividades.

 
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