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El Cenart presentó una instalación escénica participante en la Cuadrienal de Praga

  • Ciudades en congelación, de la compañía Teatro para el fin del mundo, fue exhibida en la Escuela Nacional de Arte Teatral, del 5 al 9 de diciembre
  • Su director Ángel Hernández busca crear una memoria de la violencia en las urbes mexicanas con mayor índice de criminalidad

Ciudades en congelación es una instalación escénica basada en la conservación del registro memorial de la violencia en México. Fue presentada en 2015 por la agrupación Teatro para el fin del mundo en el marco de la décimo tercera emisión de la Cuadrienal de Praga (destacada exposición internacional de diseño escénico). Se trata de un proyecto que, apelando a la metáfora, pretende otorgar sentido a una galería de elementos efimeros intervenidos por la espera.

La pieza se compone de cuatro estaciones escénicas, en cada una se encuentra instalado un refrigerador cuyo interior alberga la esencia de las ciudades más violentas de México y las sociedades que les habitan. Los electrodomésticos fueron piezas donadas por personas de Tampico, Tamaulipas; Ciudad Juárez, Chihuahua; Monterrey, Nuevo León e Iguala, Guerrero, quienes conservan a algún integrante de su familia en condición de desaparición forzada.

Las estaciones serán recorridas por una secuencia dramática que va conduciendo al espectador hacia cada uno de los refrigeradores. El propósito es accionar un dispositivo al interior de cada frigorífico y detonar una sensorialidad inmediata con base en distintos aspectos de las poblaciones a las que se hace alusión.

De esta forma, podrán escucharse sonidos representativos de cada lugar así como testimonios de sus pobladores en torno a la violencia; cada estación contiene un inventario de pertenencias significativas de sus habitantes y una galería de registros arquitectónicos de la ciudad; finalmente un monitor al fondo de cada aparato muestra un monitoreo en tiempo real de distintas zonas de ésas urbes.

“Creemos que la mayoría de estos elementos se encuentran resistiendo el proceso de la extinción, en buena medida porque van dejando de ser necesarios o útiles para los demás. Se extinguen también por ser olvidados, negados, adjudicados como pruebas del delito tendientes a la desaparición. Esta galería de objetos extintos es ahora una colección de evocaciones, de utensilios que pertenecieron a personas víctimas de la desaparición forzada y que encontraron en su conservación la posibilidad de mantener a salvo cierto reducto de esperanza”, reflexiona Ángel Hernández, su director.

Este proyecto de Teatro para el fin del mundo es apoyado por la Cuadrienal de Praga. La compañía pretende ser una plataforma que abra de manera independiente procesos de investigación, experimentación y tratamiento de prácticas contemporáneas de la escena como una alternativa frente al contexto violento que se vive en el país.

La instalación escénica Ciudades en congelación, se exhibe del 5 al 9 de diciembre en la explanada de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) y el acceso es libre. Participan: Lucero Arreola, Natzyeli Hernández y Mario Deance.