Red de maestros con los que atendemos el Diplomado Interdisciplinario (…). Salón de Ensayos del Teatro de las Artes, Centro Nacional de las Artes, Ciudad de México, 30 de marzo de 2016.

Otra mirada para ver lo evidente

Me resulta muy significativa la metodología, el hecho de partir de trabajos artísticos completos y de ahí generar preguntas y dispositivos didácticos.
Participante del taller

En los últimos 20 años el tema de la formación de formadores se ha vuelto relevante para las instancias que diseñan la política pública en materia de educación. Ante tal señalamiento, el Centro Nacional de las Artes (CENART) no ha sido indiferente. La Dirección de Desarrollo Académico (DDA) plantea como parte de sus actividades fortalecer, enriquecer e invitar a la reflexión profunda sobre la práctica docente a su red de profesores con los que atiende sus diversos programas de educación artística.

Con el equipo del Instituto Mexicano del Arte al Servicio de la Educación (IMASE)[1], el pasado 28, 29 y 30 de marzo del presente año, tuvimos la oportunidad de hacer el taller de inmersión: Renovando la práctica educativa de los formadores de artes en la Educación Básica dirigido a nuestra comunidad docente, dedicada a la formación del profesorado de educación básica, mediante el Diplomado Interdisciplinario para la Enseñanza de las Artes en la Educación Básica[2]. La experiencia de trabajo conjunto nos ofreció muchas posibilidades para continuar tejiendo estrategias metodológicas que favorezcan la enseñanza de las artes en los contextos educativos de estos niveles.

En la primera sesión la DDA y la responsable del IMASE plantearon la importancia de realizar una alianza con la intención de cruzar formas de mirar a la educación artística. Señalaron la trascendencia de seguir formulando preguntas sobre la práctica educativa, a fin de construir con los demás formas posibles de aproximación más significativas y así responder a la necesidad de dialogar con otras entidades sobre la práctica educativa del arte.

Los claroscuros del proceso educativo de este curso tocaron varios espacios de coincidencia con el Diplomado Interdisciplinario que el CENART articula. Este hecho de encontrar cruces convirtió la experiencia de trabajo en una herramienta de reflexión para movilizar los puntos clave para la apreciación artística dentro del proceso de formación con las artes.

Desde el lugar del  “participante”, los docentes encontraron las condiciones para transitar por los procesos de aprendizaje, experimentando sensaciones que, sin lugar a dudas, supieron aprovechar como un referente fundamental para sus propias acciones como docentes frente a otros grupos de trabajo con maestros, artistas o estudiantes. El descubrimiento de la pregunta como herramienta creativa para despertar la curiosidad, la necesidad de seguir aprendiendo y de continuar renovando las estrategias de trabajo al interior del aula.

Para muchos de ellos, la oportunidad de realizar este trabajo en colectivo favoreció refrendar el compromiso en continuar renovándose en pro de un trabajo de exploración, de pausas para la reflexión, la reconstrucción de la mirada y darse cuenta de lo importante que es priorizar la vivencia más allá del producto final. También la diferencia entre las percepciones de cada uno los enriqueció y significó un reto para generar experiencias en donde la vivencia sea el vehículo para romper paradigmas, compartir y construir desde la diferencia; así como detonar procesos imaginativos que impulsen la apertura al otro, a los otros y a mi entorno.

Para conocer más la propuesta de trabajo del Instituto Mexicano del Arte al Servicio de la Educación se puede consultar su página web: www.imase.org.mx

Otros detalles sobre el proyecto se pueden conocer en http://diplomadointerdiscplinario.cenart.gob.mx/