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Niño malo, monólogo que nos recuerda que infancia es destino

  • Puesta en escena que hurga en la psicopatología familiar y representa la vida de cinco niños y su transformación en adultos
  • La obra permitirá realizar un seminario en la modalidad a distancia, con estudiantes de Psicología, en la FES Iztacala de la UNAM
  • Será estrenada el 4 de noviembre en el Foro de las Artes del Cenart, donde ofrecerá temporada los miércoles y jueves hasta el 3 de diciembre

El Centro Nacional de las Artes (Cenart) presenta el estreno mundial de Niño malo, un monólogo que se enlaza con un seminario académico y una instalación plástica donde el propósito es reírse de las familias donde crecimos y a las que la psicología se ha encargado de poner nombre a sus errores. Una obra que nos recuerda que no hay familias armónicas y que infancia es destino.

El Foro de las Artes del Cenart recibe esta obra que fue concebida como una exploración de los roles familiares que ejercemos desde pequeños. Cinco hermanos son invocados escénicamente. Cinco niños castigados que devienen cinco adultos encerrados en su vida cotidiana. Si infancia es destino, entonces la sala, la recámara, el baño o el comedor de nuestra casa familiar son las incubadoras de los médicos, actores, albañiles, abogadas, profesores, meseras, políticos, desempleados o criminales que seremos.

Niño malo cuenta con la dramaturgia y actuación de Jorge Aguilar, la dirección de Pilar Cerecedo, la asesoría dramatúrgica de Guillermo León y el arte plástico de Roy Suárez Patiño. Este monólogo además cuenta con una característica particular: permitió crear un seminario en la modalidad a distancia en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM, para que los estudiantes de Psicología puedan poner en práctica algunos conocimientos que sobre psicopatología familiar han adquirido a lo largo de los semestres cursados.

La encargada de este seminario académico es la psicóloga Lorena Flores Plata, quien asegura que a través de la posibilidad del teatro se obtiene un escenario de práctica y análisis para analizar y conocer a cinco mexicanos que han crecido bajo un contexto particular, nada diferente al grueso de la población.

“Desde diversos lugares del país se van a enlazar estudiantes con la intención de analizar a alguno de los cinco personajes, y en cada una de las transmisiones podrán rescatar un dato, ya sea corporal o verbal sobre el personaje al que le estarán dando seguimiento, enriqueciendo su mirada y estudio de caso al ver a un sujeto varias veces, tal como si estuvieran con un paciente virtual en un consultorio virtual”, indica Flores Plata.

La premisa de Niño malo es que la familia es el lugar donde se forman los lazos emocionales y las visiones racionales con las que cada individuo observamos la vida y el mundo. “Explorar el tema de la familia nos arriesga a desenterrar recuerdos y relaciones olvidadas, pero también a reconocer y traer al presente los momentos primigenios donde se formó nuestra personalidad, donde se forjó el carácter, donde conocimos la felicidad y la desventura”, precisa Jorge Aguilar, encargado de la dramaturgia y la actuación en la obra.

Además, continúa Jorge Aguilar, en Niño malo los roles familiares se vuelven vaticinio de lo que vendrá: niños reyes que se vuelven políticos, chivos expiatorios que hacen brujería o niños invisibles que son intelectuales. “¿Cómo fueron en el aula de la escuela ésos que vemos en la televisión riéndose con cinismo de sus corruptelas; qué hacían en el patio escolar ésas que a fuerza de engaños manipulan las conciencias de millones; cómo eran en la primaria los que escriben los libros que nos educan y ostentan ser los poseedores de la cultura y la sabiduría?

En Niño malo cinco hermanos son invocados para saldar cuentas pendientes. No se han visto hace mucho tiempo. Uno de ellos regresa a la casa de la infancia, la fuerza del recuerdo lo hace dar vuelta en U en una carretera. Invoca a sus hermanos, juntos armarán un rompecabezas que dejará como telón de fondo una certeza: la fuerza del cariño avanza, indestructible, por encima de las amenazas de nuestra calamidad personal.

Instalación plástica

La realización del proyecto teatral denominado Niño malo se nutre de dos disciplinas artísticas y una ciencia médica: el teatro (puesta en escena), la psicología (puesta en práctica de un consultorio virtual) y las artes plásticas (la representación objetual de los personajes ficticios).

La metodología utilizada para responder a la inquietud de realizar retratos  no-literales ha sido la que se propone desde la presencia-ausencia de un sujeto, esto es, la diferencia entre los conceptos de un retrato presente representado (representación del rostro del personaje en cuestión) a un retrato desde los objetos  que este personaje evoca.

Dentro del texto del monólogo Niño malo existen una serie de objetos creados por Roy Suárez Patiño, que enmarcan y dan fuerza a los acontecimientos de los personajes y que han sido cargados simbólicamente de cualidades primigenias creando un espacio afectivo con los mismos.

Se trata de cinco carteles cargados de objetos simbólicos que ofrecerán una mirada evocativa para adentrarse en el universo de cada uno de los personajes de la puesta en escena. Estos carteles permanecerán en exhibición durante la temporada de Niño malo, en el vestíbulo del Foro de las Artes del Cenart.

Niño malo, obra para adolescentes y adultos, ofrecerá temporada los miércoles y jueves a las 20:00 horas, del 4 de noviembre al 3 de diciembre de 2015, en el Foro de las Artes del Cenart, ubicado en Río Churubusco 79, esquina Calzada de Tlalpan, colonia Country Club, cerca de la estación del Metro general Anaya. Estacionamiento gratuito.