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Philharmonia Orchestra London inicia en el Cenart su gira por América Latina

  • Se presentó este lunes 8 de septiembre, a las 20:00 horas en el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes.
  •  El pianista ruso Vladimir Ashkenazy dirigió el concierto, en el que también se presentó la violinista estadounidense Esther Yoo como solista invitada.
  •  Esta orquesta interpretó en el Cenart piezas de Ralph Vaughan Williams, Ludwig van Beethoven y Johannes Brahms.

La Philharmonia Orchestra London inició este lunes en México su gira por Latinoamérica, con un concierto en el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes (Cenart), bajo la batuta del renombrado pianista y director de orquesta Vladimir Ashkenazy.

La presentación en el Cenart de este conjunto musical, considerado la Orquesta Nacional del Reino Unido, contó además con dos solistas invitados: la joven violinista estadounidense Esther Yoo y el pianista brasileño Nelson Freire.

“Me siento muy honrado de presentarme en México, como parte de una importante gira por Latinoamérica, que además de la Ciudad de México recorrerá ciudades como Bogotá, Lima y São Paulo”, dijo Ashkenazy este lunes en una rueda de prensa realizada en el Cenart.

“Esta gira es compleja por la cantidad de personas que tenemos que desplazarnos, pero gracias a los organizadores, al público, y a los patrocinadores, pudimos concretarla y estamos felices por ello”, aseguró el reconocido músico ruso.

La Philharmonia Orchestra se fundó en 1945 en Reino Unido y ahora es la agrupación musical con más grabaciones en el mundo, ya que aunque desde su inicio ofrecía conciertos en vivo, poco después se convirtió en la orquesta que el sello discográfico EMI utilizaba para sus grabaciones.

Además de presentaciones en diversas partes del mundo, es fácil escuchar las interpretaciones de la Philharmonia Orchestra en películas como Oliver Twist, cinta que dirigió David Lean en 1948.

Vladimir Ashkenazy, uno de los pocos artistas que ha logrado combinar de manera exitosa sus carreras de pianista y director de orquesta, precisó que en el concierto del Cenart la Philharmonia Orchestra London interpretaría La ascensión de la alondra (The Lark Ascending), de Ralph Vaughan Williams (1872-1958), con la que participó como solista la violinista Esther Yoo.

La presentación incluyó además el Concierto para piano n.° 5 en Mi bemol Mayor, opus 73 El emperador, de Ludwig van Beethoven (1770-1827), en el que el pianista Nelson Freire se presentó como solista.

El concierto concluyó con la interpretación de la Sinfonía n.° 1 en do menor, opus 68 de Johannes Brahms (1833-1897).

“El repertorio que interpretaremos esta noche es muy bien conocido”, apuntó Ashkenazy, quien desde el año 2000 fue nombrado por la Philharmonia Orquesta como su Director Aclamado y con la que se presenta cada temporada en todo el  Reino Unido y en giras internacionales.

La violinista estadounidense Esther Yoo, por su parte, destacó que ha tocado en varias ocasiones bajo la dirección de Vladimir Ashkenazy.

“Recuerdo que desde mi niñez es alguien a quien he admirado, no solo como pianista, también como director. Es un sueño para mí trabajar con el maestro Ashkenazy. Desde el inicio nos hemos llevado muy bien. Es siempre un gran placer trabajar con él; he aprendido tanto de su enorme experiencia. Siento, de hecho, que crezco como ser humano cada vez que trabajo con él”, aseguró Yoo.

Ashkenazy correspondió a las palabras de afecto y admiración de la joven estadounidense al resaltar su virtuosidad como violinista.

“Lo que más me gusta de esta violinista es su manera tan honesta de tocar este concierto; muy sincera -y es muy raro-, pero difícilmente uno puede escuchar notas tan correctas como cuando ella toca. Para una violinista tener todo ese control no es nada fácil, pero cuando ella toca estas piezas, jamás se les ocurriría pensar lo difícil que es”, señaló el ruso.

Ashkenzy nació en Gorky, Rusia; se nacionalizó islandés y reside en Suiza. Comenzó a tocar el piano a los seis años, mostrando el talento musical que heredó de ambos lados de su familia: su padre era pianista y su abuelo materno violinista y maestro de capilla en la Iglesia ortodoxa rusa.

Su nombre comenzó a conocerse a partir de 1955 cuando obtuvo el segundo lugar en el Concurso Internacional de Piano Frédéric Chopin, en Varsovia. En 1956 ganó el Concurso Internacional de Música Reina Isabel de Bélgica y desde entonces ha construido una extraordinaria trayectoria como pianista y artista con una vida creativa que abarca un amplio rango de actividades.

En los últimos 20 años, la dirección de orquesta ha tenido un papel preponderante en su vida profesional. Actualmente desempeña su última temporada como director titular y asesor artístico de la Orquesta Sinfónica de Sídney.

Su devoción por el piano le ha valido también varios premios, entre ellos cinco Grammy, el primero de ellos en 1979 por su disco Beethoven: sonatas para violín y piano, considerado la “mejor interpretación de música de cámara” y el más reciente en 1999, por la grabación de los 24 preludios y fugas, opus 87 de Shostakóvich, “mejor interpretación instrumental solista (sin orquesta)”.

Esther Yoo, en tanto, empezó a tocar el violín a la edad de 4 años y desde que tenía seis reside en Bélgica. Tras debutar como solista, a los ocho, dio conciertos con orquestas de Finlandia y Seúl.

Comenzó a llamar la atención internacional en 2010, cuando a los 16 años de edad se convirtió en la ganadora más joven de la X Edición del Concurso Internacional de Violín Jean Sibelius.

Actualmente toca el violín Stradivarius Príncipe Obolensky, fabricado en 1704, cedido por un coleccionista privado.

El pianista brasileño, Nelson Freire, por su parte, comenzó a tocar el piano a los tres años y sorprendía a sus espectadores al tocar de memoria las piezas que su hermana mayor acababa de interpretar.

Su carrera profesional inició en 1959 con recitales y conciertos en las principales ciudades de Europa, Estados Unidos, América Latina y Japón.

Durante su trayectoria sobresalen algunas de sus presentaciones, como la que realizó en Varsovia en 1999, cuando interpretó el Concierto para Piano n.° 2 de Chopin, en ocasión del 150 aniversario de la muerte de este compositor.

En las temporadas 2002 y 2003 ofreció conciertos bajo la batuta de Riccardo Chailly con la Orquesta Real del Concertgebouw de Ámsterdam y la Orquesta Sinfónica de Milán Giuseppe Verdi.